Ancla
ACTUALIDAD
La morosidad en condominios está generando violencia entre juntas y vecinos

En conjuntos residenciales de Cabudare, Valencia, Mérida; en sectores de Caracas como La Urbina o la avenida Baralt, la situación es similar. La morosidad por los altos costos de mantenimiento es la principal dificultad de los condominios, que suman 120.000 en todo el país regidos por la propiedad horizontal, según el más reciente censo de la Cámara Inmobiliaria.

El costo de las trabajadoras residenciales (personal de conserjería) y el “presidente eterno” de las juntas son los otros dos problemas más frecuentes con los que deben lidiar las comunidades y por las cuales acuden a la autoridad municipal o condominial, para encontrar soluciones de convivencia.

“El retraso en el pago de las altas cuotas se ha convertido en la primera causa de consulta técnica, y por la que piden más ayuda”, dijo Elías Santana, director ejecutivo de Mi Condominio.com, ONG que presta asesoría legal y enseña cómo lograr mediante talleres la gobernabilidad en las residencias. Una de las inquietudes más frecuentes de los representantes vecinales es qué hacer con las personas que se niegan a pagar porque viven un evento inesperado como desempleo o enfermedad, y cómo cobrarle a los morosos en rebeldía, los que no cancelan el aporte mensual como protesta contra la relación de gastos y el horario de la conserjería. “Recomendamos demandar y también proponemos salidas más creativas, según el caso”. Pero muchos de estos terminan en serios conflictos.

En el municipio Sucre, por ejemplo, el director de la Oficina de Justicia Municipal, Fernando Hernández, ha atendido 10 quejas fuertes en lo que va de año, la mayoría con agresiones verbales y también físicas, inclusive con armas de fuego. Una constante es el alto costo del condominio, agravado desde que Hidrocapital comenzó el racionamiento de agua hace 2 años, y la consiguiente morosidad. “El conflicto entre vecinos y juntas de condominio por el problema del pago de altas sumas de dinero se ha agudizado desde 2014. Los cortes y llegadas de agua han ocasionado daños en las bombas y tuberías, que están envejecidas, y también en los apartamentos. Una bomba de agua cuesta alrededor de 1 millón de bolívares y la junta de condominio no la puede comprar porque muchos propietarios o no pueden pagar las cuotas, porque no tienen suficientes ingresos, están desempleados o fuera del país. Esto ocurre en la urbanización Miranda, Colinas de Los Ruices, Los Chorros o Sebucán. Entonces no hay agua y se le echa la culpa a quien no la tiene”, expresó Hernández, que fue por 20 años juez de paz del municipio.

Las solicitudes de orientación ante problemas de condominio provienen de todos los sectores de Caracas y de las ciudades más pobladas del país, y van en aumento. “Recibimos más de 40 comunicaciones semanales a través de nuestras plataformas. A veces desean que por Twitter, en 140 caracteres, les resolvamos el problema”, dijo Tibaire Altuve, abogada laboral y asesora de talleres de Mi Condominio.com.


El Nacional .13-03-2017
Si te interesó esta noticia por favor dejanos tu comentario.
Publicidad