Ancla
TECNOLOGIA GENERAL
5 formas de reforzar una viga que todo ingeniero debe conocer.
Dada la profunda crisis económica sufrida a nivel mundial en los últimos años, es recurrente acudir, por parte de las administraciones, a la rehabilitación de estructuras en lugar de la construcción de obra nueva. Hoy te explicaremos 5 técnicas que podrás tener en cuenta a la hora de reforzar una viga.

En los años previos a la citada crisis económica se produjo, a nivel global, un “boom” en la construcción de vivienda e infraestructuras que ha propiciado un rico abanico de estructuras que mantener.

En pleno proceso de recuperación, y teniendo en cuenta lo anterior, cabe esperar que las inversiones en rehabilitación y mantenimiento crezcan de manera exponencial.

Junto con los pilares o pilas, las vigas son los elementos estructurales más utilizados en edificación y obra pública, no estando exentos de sufrir sus propias patologías casi siempre relacionadas con un exceso de flexión, por lo que en muchas ocasiones han de ser reforzadas y reparadas.

Te presentamos, a continuación, 5 formas de reforzar una viga que todo ingeniero debe conocer.

 
Recrecido de la sección

Si físicamente es posible, el recrecido de la sección se antoja una solución inmediata y evidente que puede solucionar un problema ocasionado por la insuficiencia de cuantía de acero calculada en el proyecto o puesta en obra.

 Vigas1



Ventajas:

    Permite añadir armadura a flexión.
    Bajo coste.

Desventajas:

    No siempre es posible físicamente.
    Exige la preparación de la superficie de adherencia y la correcta soldadura de la nueva armadura a los cercos existentes.

 

Refuerzo con láminas

Constituye otra de las soluciones inmediatas que reforzará externamente nuestro elemento en el caso de que presente problemas provocados por un déficit de capacidad a flexión. Las láminas adheridas funcionarán como un exoesqueleto que absorberá el exceso de deformación al que no pueda hacer frente la viga por sí misma.

Esta técnica se ha realizado usualmente con láminas metálicas, aunque en los últimos tiempos, es común recurrir a la fibra de carbono para realizar dicha tarea, con el que se obtienen unos resultados mejorados.




Ventajas:

    Sencillez y rapidez de la operación.

Desventajas:

    Obliga a realizar una perfecta adherencia del elemento de refuerzo con la viga, para que éste sea efectivo. Para ello, es inevitable recurrir a las resinas epoxídicas especiales.

 

Refuerzo con perfiles metálicos

Si los dos métodos anteriores son insuficientes para reforzar nuestro elemento estructural, deberemos recurrir a técnicas más costosas.

Al igual que en los casos anteriores, añadir nuevos perfiles metálicos a una viga de hormigón ya existente requerirá una correcta adherencia para que su acoplamiento sea óptimo.

En el caso concreto de que la viga a reforzar tenga sección en T, podremos emplear una celosía metálica que sustente las alas, técnica muy utilizada en la rehabilitación de puentes.





Ventajas:

    Refuerzo de mayor envergadura.

Desventajas:

    Coste superior a las alternativas anteriores.
    Correcta adherencia con la viga, lo que obliga a utilizar resinas epoxídicas especiales.

 

Pretensado exterior

Otra opción muy efectiva es la utilización de armadura pretensada exterior. Con ello se consigue dotar a la viga de la contraflecha necesaria para combatir el exceso de flexión producido.

Este sistema es el más indicado para reforzar grandes vigas de puentes, ya que es en ellas donde se presentan las solicitaciones más elevadas.



Ventajas:

    No necesita la aplicación de materiales adherentes, con lo que su aplicación resulta mucho más óptima.

Desventajas:

    Elevado coste y dificultad de operación.

 

Cambio del esquema estructural

Por último y aunque en la mayoría de las situaciones no es posible, se presenta la opción de modificar el esquema estructural.

El objetivo principal será disminuir los momentos flectores actuantes en la zona a rehabilitar, consiguiendo así una menor solicitación en la citada sección.

Ante la posibilidad de poder aplicar este método, encontramos 3 formas distintas de modificar estructuralmente la viga:

    Mediante la eliminación de cargas permanentes: materializado a través de un fresado del recubrimiento superior, si este es excesivo o eliminando cualquier elemento susceptible situado sobre la viga.
    Reduciendo las luces existentes, con la utilización de jabalcones para la generación de voladizos (cantiléver).
    Cambiando el esquema estático. Destinado a puentes con juntas con posibilidad de eliminarlas, adoptando un tablero continuo o incluso, porticado.



Ventajas:

    Soluciona de manera tajante un problema de cálculo en proyecto.


Desventajas:

    No suele ser posible físicamente y si lo es, presenta dificultades que elevan su coste.

 

Como habrás podido comprobar tras leer este artículo, la mayoría de soluciones implican una correcta adherencia entre el refuerzo y el elemento estructural, ya que la elección del adhesivo correcto y su óptima colocación repercutirán en la eficacia de la solución establecida.
Structuralia .05-04-2017
Si te interesó este artículo por favor dejanos tu comentario.
Publicidad